Carta a una Mujer Triste.

Carta a una Mujer Triste.

La fiebre es un proceso de defensa que nuestro cuerpo pone en marcha cuando algo no va bien en nuestro interior. Cuando el termómetro sube quiere decir que nuestro cuerpo está librando una batalla, en los esfuerzos por recuperar un equilibrio para nuestro bienestar. El cuerpo autónomamente sabe cómo luchar, y sabe cómo avisar. La fiebre es nuestra alerta, algo no va bien.

¿Tenemos en psicología algo parecido a la fiebre? Sería muy bueno un síntoma que disparara y avisara de que algo no va bien… Pues resulta que sí que los tenemos, y no sólo uno.

Nuestra fiebre es… Ansiedad.

La ansiedad puede ser de muy distintos tipos, puede tener la forma de ataques de pánicos inesperados, o esperados ante determinadas situaciones, puede ser ansiedad permanente, sensación de ansiedad continua, ese nudo en el estómago que hace que no quieras hacer nada y lo que hagas lo haces por obligación. También la ansiedad puede ser inquietud interior, la sensación de no parar internamente ni poder hacerlo, no parar de pensar, de preocuparse, de anticipar… Otras veces la cara de la ansiedad es la tristeza, los sinsentidos de vivir.

Muchas veces cuando salta nuestra particular febrícula lo que nos está diciendo que esa ansiedad es el síntoma de que emocionalmente se está librando una batalla en nuestro interior, que quizás vivimos una vida que no queremos vivir. Hay que diferenciar el vivir una vida que no queremos con el hecho de que en nuestras vidas haya partes que son por obligación y preferiríamos no vivirlas, como puede ser el hecho de no tener trabajo, o tenerlo y no gustarte… Cuando decimos que una persona vive una vida que no quiere queremos decir que esa persona inconscientemente no para de preguntarse quién es y porqué hace lo que hace, que termina viviendo por inercia, que se despierta y se da cuenta de que nada de lo que hace hoy día le hace feliz, y más aún, no recuerda la última vez que se sintió feliz, que sintió el placer de disfrutar del momento, que no encuentra cosas reconfortantes en su vida. Hay gente que pasa la vida haciendo lo que los demás esperan que haga, lo que los demás necesitan que haga, y un día se levantan sin saber quiénes son, y sin saber por qué hacen lo que hacen, y lo único que tienen claro es que están perdidos… Que no quieren seguir. Y aparece ella, la ansiedad, o la tristeza.

Entra entonces en juego el valor de los cambios, el empoderamiento de la vida propia, cambiar lo que no te gusta, y mejorar lo necesario. Perder la ilusión por vivir no es una enfermedad crónica, puede recuperarse. Aquí a veces el problema es que algunas personas no se sienten capaz de hacer esos cambios, se anclan a la triste realidad que ya conocen, porque no tienen la suficiente fe en sí mismos como para dar un paso hacia una dirección diferente, en cuyo destino se encuentra la satisfacción y el gozo de haber hecho algo que partía de sí mismo.

Y una de esas personas, que están en la lucha de creer en sí misma para encontrar el sentido y el calor de la vida, escribió una carta, que sin saberlo, era para sí misma, y con su permiso hoy la comparto con vosotros, porque estos son los verdaderos motivadores para tirar adelante, para crecer, para empezar a creer que sí que puede, que sí que tiene fuerzas, que sí que merece la pena, que sí que vale.

“¿Eres una mujer triste?

Pues déjame decirte que hoy debes abandonar ese sentimiento y empezar a ser feliz, mira por qué:

Tú en realidad no eres una mujer triste, eres una mujer que ha perdido la ilusión desde hace tiempo. No es necesario seguir insistiendo en algo que no funciona y date cuenta que puedes decir: ¡hasta aquí!, por un nuevo camino, será genial para ti, porque podrás disfrutar de una nueva oportunidad.

La vida no termina hoy un el día que perdiste la ilusión, simplemente no te rindas y empieza a cambiar todo lo que no funciona en tu vida, cambia esa situación.

Así de fácil, sólo cree en ello, ama la vida, levántate, sonríe, porque eres muy importante para tu familia, si tú estás triste ellos también. Así que anímate y sé feliz.

Un beso y un abrazo.”

Levántate, sonríe, ama la vida, cree en ello. ¿Qué le diríais a ella para que gane esa batalla?

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6 comentarios en “Carta a una Mujer Triste.

  1. Siempre creí que la ilusión es el motor del ser humano, si te quedas sin ella……mueres un poco, aunque sigas haciendo las mismas cosas.
    Yo…..a esta mujer triste, le daría las gracias por que…..ayudó a que después de leerla, saliera de casa, sonriera y caminara durante horas, lo más importante es ¡¡¡que dio resultado!!! Me sentí bien, viva y con ganas de hacer cosas, sólo tengo que seguir……y sé que soy capaz.
    Gracias mujer triste.

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  2. Pues le diría que sea valiente, que no se tenga que arrepentir cuando ya sea tarde. Le diría que ame la vida, pero que la ame de verdad, que camine hacia su felicidad. A mí hoy me ha ayudado a caminar hacia la mía. Muchísimas gracias Mujer Triste.

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  3. Me siento muy identificado con este texto. Hace unos años yo era presa de una vida que no quería y que no me hacía feliz. Lo más difícil fue saber lo que quería y dar el primer paso, y ha merecido la pena. Muchos ánimos mujer triste, lucha y deja de serlo!

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  4. Muchas gracias a todos por vuestro apoyo
    Me alegro que mi carta haya podido ayudar a alguien a ser mas feliz y sobre todo que no perdais nunca la ilusión

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  5. Pues le diria que como muy bien ella ha dicho cambie su camino, deje de un lado las cosas que no le aportan nada o que solo le aportan malos y duros momentos y al final se convierten en un muro con el que tropezamos una y otra vez, que se quede con las caras de asombro cuando la han visto pasar feliz, radiante, guapa y con la cabeza bien alta llena de seguridad en si misma y salga a la calle a conseguir que esas personas te miren con esa misma cara de asombro y a asombrar a caras nuevas y a realizar nuevos retos y nuevas ilusiones que hay una infinidad de ellas, que se divierta y que sea capaz de transmitir esa felicidad y diversion que la vida esta llena de decepciones pero tambien da muchas alegrias que nadie ni nada se merece que estes triste o que lo pases mal . En fin nada que no haya dicho ella en su carta hay que comerse el mundo y no dejar que el mundo te coma a ti.

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